Martes 27.07.2010
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| Ferreiro y Vallaure, a la izquierda; arriba a la derecha, el galardonado tras la imposición de la medalla, y abajo, a la derecha, el diploma acreditativo FOTO: E.F.M. |
La condecoración le fue impuesta hace unas semanas por el embajador de España en Angola, Javier Vallaure, en "un acto íntimo, entre amigos, pero para mí muy emocionante", señala el galardonado.
La historia de Eugenio Ferreiro en Angola comienza en 1977, cuando embarca en Algeciras en el buque factoría Maypesca Dos, de la empresa Ventapesca, como capitán. Según relata Ferreiro Mosquera "Ventapesca había sido constituida para cubrir la cuota de capturas de la merluza que Angola tenía atribuida en aguas de Namibia bajo el contrato de Icseaf, antes de alcanzar este país su independencia".
Sin embargo, Ventapesca no logró su objetivo y a mediados de 1978 es adquirida por Gabrielitos (con sede en Huelva). "Empezamos a pescar con traíñas de cerco en la zona de Tomwa (Namibe), actuando el Maypesca Dos como buque de apoyo a esta flota", dice Ferreiro Mosquera.
Este pontecesureño afincado en Luanda mantiene que la empresa onubense era entonces ya una importante firma marisquera con presencia en Angola, Mozambique, Marruecos y Boston, entre otros. Además, el contrato de pesca con el Icseaf permitía pescar merluza en Namibia y marisco, pero como prestación la factoría "tenía que entregar toneladas de pescado pelágico (jurel y sardina) para la población angoleña, que se encontraba muy necesitada en aquella época", relata el galardonado.
A lo largo de esos años, Gabrielitos suscribió un contrato de prestación de servicios con la empresa pública Fropesca UEE "que disponía de infraestructuras en tierra principalmente. Con el esfuerzo del grupo que yo dirigía se llegó a consolidar el servicio de varias salgas y secas, fábrica de conserva, de harina y de congelación en salmuera con una alta capacidad de recepción e importantes capturas que llegaron hasta las 1.000 toneladas al mes, y que constituyó todo un récord en la región", recuerda Ferreiro.
Con la prosperidad, las seis traíñas iniciales fueron sustituidas por 22 buques pesqueros de cerco construidos en España (y marineros de Rianxo y Combarro, sobre todo) y que se distribuyeron en los puertos pesqueros de Tombwa, Namibe y Baia Farta. Ferreiro pasaría a ser nombrado delegado. En 1992, Gabrielitos llega a un acuerdo con la empresa pública Peskwanza UEE, con sede en Porto Amboim, para la administración de la flota más importante de Angola (tenía 14 barcos, dos de ellos atuneros).
"Es un país con recursos que se está recuperando tras la paz efectiva"
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| Una de las imágenes de familia del galardonado pontecesureño FOTO: E.F.M. |
Cuando se hizo cargo de la puesta en marcha de Peskwanza, la flota estaba parada. Logró su puesta a punto en año y medio. "Puse mis conocimientos al servicio del pueblo angoleño. Ahora son capaces de hacerse cargo de los buques, y hoy el español es la lengua usada en las comunicaciones marítimas y entre buques por la mayoría de los mandos angoleños", dice Ferreiro Mosquera.
Terminado el contrato con Peskwanza UEE, Ferreiro sigue en Luanda como delegado de Gabrielitos y miembro del consejo de administración de las empresas mixtas angoleño-españolas para la pesca del marisco Angesp Sarl y Espang Sarl. Presume de ser el español "más antiguo en Angola, no por edad, sino por años de residencia".
Formación para empleados y ayuda humanitaria para el vecindario
Ferreiro Mosquera relata que, aparte del trabajo directo en los pesqueros, disponían de una importante plantilla en tierra, almacenes y talleres "desde los que incluso se impartía formación profesional a los trabajadores de la empresa menos cualificados".
Mantiene que, a título particular, él y su mujer enviaban ayuda humanitaria. "También la empresa, desde Huelva. Un mercante transportaba ropa, víveres y medicinas de España a Tombwa".