Martes 31.08.2010
La llamada del rock volvía a acercar a miles de personas hasta A Estrada el pasado fin de semana. El Inferno Rock regresaba con fuerza y también con polémica.
Al fina, la mítica Sala Lennon abrió sus puertas a la hora prevista para vivir dos intensas noches de música y diversión a ritmo de algunos de los grupos más destacados del actual panorama rockero en España.
Los Knell, de Cuntis, se encargaron de encender la mecha dejando un buen sabor con temas de su maqueta. Le siguieron los Nao, con su disco recién estrenado, que demostraron ser profetas en su tierra. Pero aún quedaba cuerda para rato en este primer asalto del Inferno Rock, donde no faltaron voces críticas hacia el Ayuntamiento por parte de la organización.
Y es que pocas horas antes del concierto la cita estaba en el aire por cuestiones relacionadas con la a veces complicada burocracia. Los férreos controles policiales en varios accesos a A Estrada tampoco gustaron.
Pero la cita siguió con normalidad y el espectáculo esperado. Los fans de la legendaria banda La Polla Records tuvieron la oportunidad de rememorar viejos tiempos con la voz de su cantante, Evaristo, ahora embarcado con Gatillazo.
Los vascos daban paso a uno de los platos fuertes de la noche, Boikot. La banda madrileña, que se formó hace ya 20 años, dio caña e hizo saltar a más de mil almas en la pista. El postre de la primera jornada lo puso todo un veterano. Rosendo, el cincuentón de Carabanchel, abrió su repertorio con un clásico: Agradecido. Los temas de su nuevo trabajo, El endémico embustero y el incauto pertinaz, acompañaron a otros himnos del guitarrista. Los que aguantaron el tipo y la resaca, continuaron el sábado con otra buena ración. Soziedad Alkoholica, que repetía en A Estrada, encabezó el cartel de otra noche bajo cero calentada a golpe de rock. Habeas Corpus, Koma y Ktulu completaron otra concurrida faena en esta segunda edición del Inferno Rock, organizada por el equipo de Xosé Manuel Carreira y Disco Tattoo. La zona de acampada en el recinto ferial dio cobijo a los que llegaron desde diversas ciudades españolas.
Pese a avatares de última hora, el certamen no defraudó y logró un nuevo éxito de asistencia