Martes 07.09.2010
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| Una devota peregrina en Arzúa |
Según los datos aportados por gobiernos locales, Protección Civil y albergueros, la media de peregrinos que pernoctaron en los municipios se acercaba –y algunos días, como el viernes o el sábado– a los 4.000 diarios. De esta cantidad, aproximadamente el 80% se centraba en el Camino Francés.
En cuanto a las cifras barajadas desde los tres Ayuntamientos por los que discurre el final de esta Ruta, destacaron un muy considerable aumento de caminantes desde el pasado miércoles. Así, en el caso del Concello de Melide, las 169 plazas del renovado albergue se tuvieron que complementar con las cerca de 800 plazas disponibles en el palacio de Congresos de la villa. Según los datos de Protección Civil, la media diaria de peregrinos durante la pasada semana se acerca a las mil, sobre a medida que se fue acercando el domingo.
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Y más de lo mismo en O Pino. A pesar de que los dos albergues (en Santa Irene y en Arca) disponen de 162 camas, el polideportivo se vio completamente desbordado por las más de medio millar de peregrinos. Incluso se plantearon problemas en el acceso al pabellón, ya que algunos grupos de caminantes se mostraron en una actitud violenta, por la imposibilidad de reservar plaza en el polideportivo y por no tener donde dormir. Efectivos de la Guardia Civil y espacios al aire libre fueron la vía de solución para el desbordamiento absoluto vivido en el Camino Francés la pasada semana.
PRECIOS Los albergues incluidos en la red de la Xunta de Galicia cobran cinco euros a los peregrinos por noche. En el caso de los polideportivos e instalaciones municipales, el coste varía entre uno y tres euros por plaza. En prácticamente todos los casos, los peregrinos disponen de duchas con agua caliente y de baños y, para los primeros, de colchonetas.
QUEJAS Desde los municipios mostraron su malestar por la falta de atención y material prestada desde la Xunta de Galicia ante la gran cantidad de peregrinos que pasaron por la comarca compostelana, sobre todo en las jornadas previas al Día del Apóstol. La falta evidente de colchonetas centró las quejas de los responsables de los espacios de hospedaje.
Menor intensidad en el resto de los itinerarios hacia la capital gallega
En el resto de los Caminos, el aumento de caminantes también se dejó sentir, siendo la Vía da Prata y la Ruta Portuguesa las más transitadas después de la Francesa. Así, en la primera, en el municipio silledense se habilitaron los pabellones de Bandeira y de Silleda que dieron cabida a los más de 100 peregrinos diarios, mientras que Vedra y Boqueixón complementaban sus labores. El albergue vedrés se vio claramente desbordado, ya que sus 32 plazas no llegaban para los visitantes y muchos de ellos fueron desviados al pabellón de Lestedo, donde pernoctaron una media de 300 peregrinos por noche.
Ya en el Camino Portugués, el municipio más desbordado fue el de Padrón, con una media de 300 peregrinos por día, mientras que las cifras se reducía en Pontecesures (unos 40) y en Teo (medio centenar diarios). Sin embargo, fuentes de Protección Civil indicaron que se habilitaron los polideportivos para dar cabida a los grupos más numerosos.
Pasando a la Ruta Inglesa, los municipios de Ordes y Oroso fueron precavidos ante la falta de albergues en la zona y habilitaron tanto pabellones como incluso partes de instalaciones municipales para la media de 300 y 50 peregrinos diarios, respectivamente.
Finalmente, el Camino a Fisterra también se vio desbordado, desviando en Negreira a los peregrinos a los pabellones.