Miércoles 31.10.2007
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| Varias mujeres visitan las instalaciones del CIM de Arzúa, renovadas durante este mismo año |
Hace sólo un mes, las juntas locales de seguridad de A Estrada y Silleda hacían públicas las cifras de órdenes de protección a mujeres maltratadas en ambos concellos, emitidas en 2006: 30 en el primer caso y nueve en el segundo. En Negreira, sólo el Centro de Información á Muller recibió 13 consultas de asesoría en materia de malos tratos durante 2005, las mismas que el de Padrón en 2006, y en Santa Comba cada año el CIM atiende una media de entre dos y tres casos. Tampoco los ayuntamientos pequeños pueden obviar el problema: Frades contabilizó cuatro víctimas el pasado año y Trazo, tres. Estas cifras hacen referencia sólo a los casos tratados por los servicios de asistencia social de los concellos por lo que a ellos se sumarían todavía los casos de denuncias directas en el juzgado o en la Policía o la Guardia Civil que no llegaron a recurrir a los servicios sociales.
Ante estos casos de violencia de género, el Centro de Información a la Mujer (CIM), es el mejor recurso que los municipios ofrecen a las víctimas. Siempre y cuando cuenten con uno. En los 25 concellos de la comarca sólo existen 10 de estos organismos, cuya función, centrada en distintos planos de ayuda al colectivo femenino, incluye el asesoramiento jurídico y psicológico en caso de malos tratos, además de la tramitación de ayudas. Los concellos de Arzúa, Boqueixón, A Estrada, Melide, Negreira, Ordes, Santa Comba, Silleda y Teo cuentan con un CIM municipal, a los que se suma el de Padrón, con competencia comarcal y próximamente O Pino, que tramita la homologación de su CIM.
En el resto de los casos, el departamento municipal de servicios sociales es quien se hace cargo del proceso legal y de asesoramiento que sigue a una denuncia de malos tratos. Sin embargo, este recurso carece habitualmente de los medios necesarios para dar una ayuda global a la víctima al no disponer de personal suficiente.
Como medida intermedia, Cerceda, Rois, Touro y Val do Dubra cuentan con un Punto de Información á Muller, en el que dos días por semana atienden una psicóloga y una abogada.
Los CIM: el intermediario entre las víctimas y las ayudas disponibles
El Centro de Información a la Mujer recoge entre sus funciones la canalización de la comunicación entre las usuarias (sean o no víctimas de malos tratos) y los organismos con competencia en los temas de mujer. Así, se encarga de la recepción de denuncias de discriminación o maltrato; el asesoramiento e información jurídica sobre los derechos del colectivo femenino; la atención psicológica especializada en cada caso; la información sobre ayudas económicas y políticas laborales de discriminación positiva; la difusión y sensibilización en materia de igualdad; y la violencia de género.
Brión El Concello trabaja estos días en un protocolo municipal de actuación en casos de violencia de género, dentro del I Plan Municipal de Igualdade de Oportunidades entre Homes e Mulleres do Concello de Brión (2006-2010).
Ames El Ayuntamiento carece de concejalía exclusiva de Mujer así como de CIM, pero ha creado un departamento específico para la mujer del que se encargan una trabajadora social, una psicóloga, un abogado y un voluntario.
Padrón El Centro de Información á Muller de Padrón es el único con carácter comarcal por lo que da servicio también a Rois y Dodro.
Ordes El CIM ordense, pese a ser de titularidad municipal, atiende también casos de los concellos de su entorno. A estos facilita información y asesoramiento, pero no tramita acciones legales ni ayudas, sino que para ello los remite a los Servicios Sociales de la localidad de la víctima.
Oscurantismo por parte de la administración Los datos aportados en esta información fueron recabados a través de los servicios municipales por lo que son una cifra de mínimos, ya que no se contabilizan todos los casos de denuncia. Esta cifra global, que sí se hace pública en concellos con junta local de seguridad, no puede recabarse sin embargo a través de los entes públicos gallegos. El Servicio Galego de Igualdade no facilitó a este semanario cifras por concellos ni por partidos judiciales.