Viernes 30.11.2007
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| Anxo Quintana en la instalaciones del nuevo centro de mayores de Narón, que inauguró ayer FOTO: KIKO DELGADO |
El líder nacionalista gana por goleada. Las cifras son elocuentes: 76.880 mayores reunidos en los nueve Xantares de este año. De ello alardeó ayer en sede parlamentaria el director xeral de Acción Social, Bieito Seara, que contrapuso los "discursos aburridos" que protagonizaban los eventos organizados por la anterior Xunta a los actuales, que diseñados por Quintana y su equipo, "hasta tienen carácter terapéutico". ¡Ahí queda eso!
Con los papeles invertidos, es ahora el PPdeG desde la oposición el que recrimina a Vicepresidencia por el gasto que estas reuniones suponen y por dudar sobre el papel que puedan desempeñar en la promoción de un "envejecimiento activo", como postula el bipartito.
"Echar un baile y tomar un vino" es básicamente lo que hacen Quintana y sus colaboradores en sus Xantares, al menos así lo promete el director xeral de Acción Social. Si es así, hay quien piensa que para tal fin no sería necesario semejante despliegue de medios, dada su cuestionada contribución a la "revolución silenciosa de los servicios sociales".
Y es que las tan traídas y llevadas fiestas de los mayores durante este año han costado a las arcas gallegas 480.000 euros, casi la mitad del millón que la Administración destina al programa Lecer para os Nosos Maiores y que incluye, según Seara, más de 80 actividades. Lo que ocurre, en su opinión, es que los populares sólo focalizan su atención en las fiestas, pero es que éstas son de tal gusto para Vicepresidencia que la oposición teme que acaben integrando la agenda mensual de Quintana. El tiempo lo dirá.
El mimo de Vicepresidencia también llega a los jóvenes. Tras el retraso reconocido por Rubén Cela en la publicación de la orden de ayudas a las asociaciones juveniles, expresó ayer su compromiso de que en 2008 estará en el DOG entre enero y febrero. Para el responsable de Xuventude se trató de un "daño colateral" buscando transparencia y equidad. Para el movimiento juvenil, una gran dificultad a efectos de su programación.