Martes 07.09.2010
La Guardia Civil imputó un delito de homicidio por imprudencia a D.G.L., el cazador que presuntamente mató a Javier Suárez Blanco de un disparo fortuito durante una batida de caza que se llevó a cabo el domingo pasado en un monte de Riobó, una de las parroquias del municipio de Cabana de Bergantiños.
D.G.L. está en libertad con cargos y a disposición del titular del Juzgado de Instrucción de Carballo en funciones de Guardia de Carballo, al que fueron remitidas las diligencias instruidas en relación con estos hechos.
El fallecido, un empresario de 34 años, vecino de Iñaño, casado y padre de dos hijos, murió al recibir un disparo en la garganta. Como ya publicó este diario, los médicos y sanitarios que se desplazaron hasta el lugar del incidente, A Mata, no pudieron hacer nada para salvar su vida.
El delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, destacó ayer el carácter "fortuito" del disparo que efectuó D.G.L. y provocó la muerte de su compañero y vecino. "Todo indica que se trata de un incidente desgraciado, pero fortuito; de hecho, no hay nada que haga pensar lo contrario. Debemos lamentarlo, pero estas cosas a veces suceden y donde suceden generan una tragedia, un verdadero drama", matizó.